La primera consulta me ayudó mucho. Durante ella hablé un poco sobre mí y mis expectativas, y aprendí qué oportunidades me esperan, qué programas de estudio vale la pena considerar, cómo debo prepararme para cada solicitud y cómo puede ser nuestra colaboración. Después de esta reunión, ya sentí un gran alivio, porque sabía que alguien estaba supervisando todos los plazos, fechas límite y solicitudes, y sabía exactamente qué había que preparar y cuándo. Gracias a esto, tenía la seguridad de que siempre podía contar con su ayuda cuando fuera necesario.